Ulises
Ulises BRONCE, y oro[1] oyeron las herraduras acerosonando Impertnent insolens.
Astillas, sacando astillas de la dura uña del pulgar, astillas.
¡Horrible! Y el oro se sonrojó más.
Floreció una ronca nota de pífano.
Floreció. La azul floración está sobre
Los cabellos coronados de oro.
Una rosa saltarina sobre satinados senos de satén, rosa de Castilla.
Gorjeando, gorjeando: Idolores.
¡Pío! ¿Quién está en el píodeoro?
Tintín gritó al bronce con lástima.
Y una llamada, pura, larga y palpitante. Prolongada llamada de agonía.
Señuelo. Suave palabra. ¡Pero mira! Las brillantes estrellas palidecen. ¡Oh rosa! Notas trinando respuesta. Castilla. Está apuntando la mañana.
Tintinea tintinea, tenue tintineo.
La moneda sonó. El reloj restalló.
Confesión. Sonnez. Yo podría. Rebote de liga. No dejarte. Chasquido. La cloche! Chasquido de muslo. Confesión. Cálido. ¡Mi amor, adiós!
Tintín. Bloo.
Estallaron estrepitosas cuerdas. Cuando el amor absorbe. ¡Guerra! ¡Guerra! El tímpano.
¡Una vela! Una vela ondulante sobre las ondas.