El paciente
El paciente La luz de la mañana comenzó a filtrarse por las ventanas del despacho cuando finalmente revisó el expediente del próximo paciente. Su mente colapsó al leer el nombre. El Presidente de los Estados Unidos.
—Maldita sea… —murmuró mientras cerraba los ojos, intentando contener el vértigo.
SabÃa que la presión serÃa insoportable. SabÃa que tendrÃa que enfrentarse a sà mismo como nunca antes. Pero lo que no sabÃa era que alguien más ya estaba moviendo las piezas en su contra. Alguien que no iba a dejar cabos sueltos. Mientras Evans intentaba procesar lo imposible, un segundo maletÃn, con instrucciones aún más macabras, ya estaba en camino hacia sus manos.
El reloj continuaba su cuenta atrás, cada vez más cerca del momento decisivo.
El peso del ultimátum lo asfixiaba. Cada tic del reloj parecÃa amplificar el eco de las palabras de aquel hombre, como si la amenaza estuviera tallada en su cráneo. No era solo la posibilidad de perder a Julia; era la certeza de que cada decisión lo empujaba hacia un abismo más oscuro. Pero Evans sabÃa que no podÃa quedarse inmóvil. Si algo iba a salvarlos, serÃa el movimiento.
