El loco
El loco Todo el dispositivo se armó a contrarreloj, sin criterios ideológicos, sin debates internos y con una lógica transaccional. Lo que parecía una irrupción rebelde en el tablero político argentino, fue en realidad una construcción oportunista, diseñada con los métodos más viejos de la política local. Lo "nuevo" estaba solo en el discurso. Las candidaturas se definieron a dedo, muchas veces por cercanía personal o por la capacidad de financiarse campañas. En paralelo, se abrió una interna silenciosa entre el sector libertario original y los operadores que venían de la política tradicional, como Carlos Kikuchi, quien terminó manejando el armado nacional del espacio. La Libertad Avanza funcionó como un laboratorio experimental del marketing político y el desarme institucional.
