Esto no existe
Esto no existe La única salida es recuperar el sentido común, volver al principio básico de que la justicia debe ser ciega, no selectiva. Escuchar todas las voces. Proteger sin discriminar. Prevenir sin castigar a quien no ha hecho daño. Y entender que el sufrimiento no tiene género. Si se niega la existencia de unas víctimas para sostener un relato, se está construyendo una nueva forma de opresión, más sutil, pero igual de devastadora. La igualdad, si es verdadera, lo es para todos.
Cuestioná lo que das por hecho. Revisá tus creencias sobre la Ley de Violencia de Género con una mirada crítica y honesta.
Escuchá todas las voces, incluso las incómodas. Dale espacio a testimonios que suelen ser silenciados, sin juzgar antes de entender.
Hablá del tema, aunque incomode. Romper el silencio es el primer paso para abrir un debate necesario y justo.
Revisá tu lenguaje. Evitá repetir frases automáticas como “eso no existe” cuando no conocés el contexto completo.
Informate más allá de los titulares. Leé datos, casos reales y distintas perspectivas antes de tomar una postura.
