A Sir Phillip, con amor (Bridgerton 5)
A Sir Phillip, con amor (Bridgerton 5) Eloise, sin dejarse intimidar, sonrió ampliamente.
—Estoy aquí para conocerlos. Y también para demostrarles que los niños no pueden ganarle a un adulto en juegos de ingenio.
Oliver y Amanda intercambiaron una mirada. Si algo podía unirlos, era la idea de un desafío. Con una risita traviesa, desaparecieron por el pasillo, dejando a Phillip con un suspiro cansado.
—¿Siempre son así? —preguntó Eloise, divertida.
—Peor —respondió Phillip, pasándose una mano por el cabello.
Los días siguientes fueron una mezcla caótica de primeros encuentros incómodos y momentos inesperados de conexión. Eloise descubrió que Oliver y Amanda eran expertos en sembrar el caos: desde esconder las llaves de su habitación hasta colocar sapos vivos en su cama. Pero ella no era de las que se rendían fácilmente.
Una tarde, después de una travesura particularmente elaborada, Eloise reunió a los niños en el jardín. Con una paciencia que Phillip nunca había logrado encontrar, se sentó con ellos y comenzó a contar historias de sus propios hermanos y las bromas que solían hacer.
—¿Así que no somos los únicos que hacen travesuras? —preguntó Amanda, sorprendida.