Roberto el pirata o el nieto del diablo
Roberto el pirata o el nieto del diablo En la inteligencia de que el lector estará poseído de la misma curiosidad que manifestaban los habitantes de Madrigal, vamos a revelarles la causa a que obedecía la partida de uno de los reos principales de aquel dramático e inverosímil proceso, que tanto llamó por entonces la atención.
Probados los hechos que se perseguían, casi sin necesidad de oír las declaraciones de los reos, ya no podía apelarse al sistema de negar, ni aun al de conceder, como sabemos que fray Miguel intentaba hacerlo, fingiendo haber sido, primero alucinado por la semejanza entre el rey y el pastelero, y luego obligado por éste con la relación de la leyenda.
Aquel edificio hábilmente construido, cuyo fin era echar el muerto a Espinosa, y ser acreedor a lo más a algún ligero castigo, caía por su base.
El alcalde Santillán fué diciendo a cada uno lo que había hecho, sin necesidad de que aquello» abrieran la boca para nada.
Esto causó profunda sensación en fray Miguel. Como le atacaron, sin saber él mismo por dónde, no pudo defenderse.
Es decir, su defensa fué una declaración táctica del delito.
