Roberto el pirata o el nieto del diablo
Roberto el pirata o el nieto del diablo Algunos dÃas después los viajeros llegaron a la corte.
Roberto instalóse en la magnÃfica casa que allà conservaba, a pesar de haber pasado muchos años lejos de Madrid.
Una vez que dejó en ella a su esposa, le dijo a Juan.
—Amigo mÃo, comprendo la natural impaciencia que sentiréis porque hagamos alguna gestión respecto a vuestro asunto, y ahora mismo vamos a dar el primer paso, que es sin género de duda del que espero los resultados más definitivos y satisfactorios.
—Capitán, no os equivocáis al suponer que mi impaciencia es mucha; pero no quisiera abusar de vos hasta el punto de privaros de algunas horas de descanso.
—No luego descansaremos; ahora quiero que me acompañéis a la casa de don Alonso de Santibáñez.
—Como queráis.
Roberto y Juan salieron de la casa, aventurándose por las Calles más céntricas de Madrid»
En una de éstas vivÃa el médico del rey.
La casa del doctor casi merecÃa el nombre de palacio»
