Roberto el pirata o el nieto del diablo

Roberto el pirata o el nieto del diablo

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

CAPITULO V

Donde la fortuna no ayuda a los enemigos de Antonio Pérez

Aquella misma tarde, Antonio Enríquez volvió a la casa de doña Juana.

—Ya he sabido que habéis visitado a vuestro esposo.

—Con efecto. Me han dicho que estuvisteis aquí durante mi ausencia.

—Tanto fray Diego de Chaves como yo os hemos estado aguardando:

—¿Qué querría él confesor del rey?

—Lo ignoro; pues, como comprenderéis, no me lo ha dicho. Advertí, sin embargo, que mi presencia le era enojosa, y que hallábase inquieto. Todo se le volvía repetir a cada instante: «Doña Juana no vuelve; sabe Dios a qué hora la veremos por aquí.» Y yo, comprendiendo perfectamente que su deseo era alejarme, no quise abandonar el asiento que ocupaba, aunque al venir a veros, no tenía más objeto que saludaros.

—¡ Ah! Tal vez la sospecha de Antonio sea cierta.

—¿Qué ha sospechado mi paisano? Me atrevo a haceros esta pregunta, pues ya sabéis la amistad que nos une.

—No lo ignoro. Mi marido me ha estado hablando de vos.

—Nos queremos mucho desde la niñez.

—Y le inspiráis una gran confianza.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker