Roberto el pirata o el nieto del diablo

Roberto el pirata o el nieto del diablo

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

CAPITULO LIV

De cómo el marqués de Almenara pagó las culpas suyas y las maldades ajenas

No eran sólo los acontecimientos descritos en el capítulo anterior los que en aquel día tuvieron lugar en Zaragoza.

Al propio tiempo que en la Aljafería y sus alrededores se verificaban las escenas que hemos narrado, y, aun antes que tuvieran el próspero desenlace que tuvieron, en el interior de la ciudad se representaba un drama no menos fecundo en accidentes y que al fin dejó huellas de sangre.

Quien quiere jugar con el fuego, al fin y al cabo se quema. Quien concita las iras populares, tarde o temprano halla duro escarmiento y daño seguro. Hemos dicho que mientras uno de los dos grupos en que se dividieron los amotinados se dirigía hacia el palacio castillo de la Inquisición, el otro se dirigía a la casa que habitaba el marqués de Almenara.

Aquella turba no bajaría de tres a cuatro mil hombres, y su actitud era imponente.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker