Roberto el pirata o el nieto del diablo
Roberto el pirata o el nieto del diablo No estoy menos sentido, de vuestro peligro, que agradecido del cuidado y celo que tuvisteis, vos y los que os asistieron, en el caso del día 24 de Setiembre. Dello os doy muchas gracias, y vos de mi parte las dad muy en particular a los que a aquello acudieron, como lo merece la fidelidad y amor que en ello mostrasteis todos a mi servicio y bien de ese reyno...»
Esto escribía don Felipe II, con fecha primero de octubre de 1591, desde el real sitio de San Lorenzo del Escorial al virrey de Aragón don Jaime Ximeno.
Con ello contestaba a los pliegos de éste, que poco antes recibiera, dándole cuenta de los sucesos que el día 24 habían tenido lugar en Zaragoza, de las personas que le asistieran en aquel trance tan difícil para su autoridad y tan poco grato para la altiva soberbia del monarca castellano.
Como el virrey habíale anunciado el deseo expuesto por los diputados del reino de enviar a don Felipe una comisión de su seno que expusiese al rey lo acontecido y las buenas disposiciones de todos a entrar en un arreglo amistoso, decíale también el monarca que los escucharía con satisfacción, y que así podía comunicarlo a quien tuviese por conveniente.
