Roberto el pirata o el nieto del diablo
Roberto el pirata o el nieto del diablo EL día 2 dé noviembre, hallándose en el Pardo don Felipe II, escribió a la diputación permanente de Aragón una carta contestando a las representaciones de ésta, fingiendo, por una parte, disposiciones de paz y amistad, y deslizando, por otra, mal encubiertas amenazas.
En aquel mensaje les manifestaba que su ejército sólo iba a Aragón de paso, pues se dirigía a Francia, y que si hacía alto en territorio aragonés, sólo sería para dar fuerza y calor a la justicia, a fin de que pudiera ejercitarse ésta por mano de los ministros naturales del reino, y a cuyos oficios competía, según aseguraba textualmente el rey con su hipócrita falacia característica.
Ordenábales también que se entendiesen con el marqués de Lombay, don Francisco de Borja, a quien les enviaba como su comisario y embajador especial, que les enteraría de sus disposiciones y llevaba instrucciones terminantes pana cortar de una vez las turbulencias y desconfianzas que desasosegaban a los aragoneses.
También aseguraba en su carta, que su voluntad había sido siempre y era respetar y conservar los fueros, y que todos sus deseos se dirigían a afirmar la paz y la concordia entre sus vasallos.
