Roberto el pirata o el nieto del diablo
Roberto el pirata o el nieto del diablo —Eso es imposible de todo punto.
—¿ Por qué?
—Porque, como sabes, no uniéndote a Elvira no puedes disfrutar del tÃtulo y las riquezas que tan generosamente te legó mi esposo.
—Yo le estimo mucho, madre mÃa, la confianza que en mà depositó al otorgarme el ilustre condado que él heredó de sus mayores; pero comprended que es imposible que renuncie el amor de doña Luz. Si hubiese puesto mis ojos en una mujer de malos antecedentes, nada más justo que trataseis de hacerme desistir de mi idea; pero no es asÃ. Luz es un ángel en toda la extensión de la palabra; tengo la certeza dé que si la conocieseis personalmente, la querrÃais mucho.
—No lo dudo.
—Entonces, ¿por qué os oponéis a que me case con ella?
—Hijo mÃo, ya sabes la causa de mi oposición. Si mi marido hubiera sospechado que amabas a esa joven...
—No me hubiera exigido un sacrificio como el que tratáis de imponerme.
—Ni te hubiera otorgado el tÃtulo.
—¿Por qué?
—Porque quiso de ese modo favorecer a Elvira, por la que sentÃa verdadero interés.