Roberto el pirata o el nieto del diablo
Roberto el pirata o el nieto del diablo Don Luis de Acebedo era uno de esos hombres que gozaba con la ventura ajena tanto, por lo menos, como con la propia.
El mismo dÃa que consiguió vencer las dificultades que oponÃa la condesa a que se uniese con doña Luz, salió de su casa dispuesto a manifestar a ésta su próximo enlace, asà como también pensó dirigirse a la morada de Jacobo, para que el joven'7 supiese que el dÃa en que habÃan de colmarse sus aspiraciones estaba cercano también.
—¡Cuánto va a alegrarse PepÃn!-dÃjose el joven—; es seguro que esto ha de influir en su curación, pues parece apreciar mucho a su amigo Jacobo...
Don Luis, haciéndose estas reflexiones, salió de su casa.
Poco después penetraba en la de la viuda de Escobedo, yendo directamente a la estancia del herido.
Este acababa de despertar, después de un sueño reparador que habÃa durado algunas horas.
Al ver a su hermano, una sonrisa se dibujó en sus labios.
—¿Qué tal va ese valor?-preguntóle Acebedo.
—Perfectamente; he dormido con mucha tranquilidad desde esta mañana, que don Alonso me Rizo la cura.
—¿Y qué dice el doctor?
