Roberto el pirata o el nieto del diablo
Roberto el pirata o el nieto del diablo Transcurrió un mes.
Durante este tiempo, en el palacio de Peñalosa advirtióse la mayor actividad.
La condesa quiso que Elvira llevase al salir de su casa un magnÃfico equipo de novia.
—Sólo tengo «una pena-decÃa Lah ilustre señora a su hijo.
—¿Cuál, madre mÃa?
—Hubiera querido que ya que tú no te puedes unir a Elvira, ésta se hubiera desposado con tu hermano.
—Es verdad.
—De este modo, esa joven, por la que siento un cariño verdaderamente maternal, hubiera vivido bajo nuestro mismo techo.
—Elvira vendrá a visitarnos diariamente; ella no puede olvidar lo mucho —que os debe. Además, he oÃdo decir a Jacobo que piensa alquilar una-casa en esta misma calle.
¿Forzoso es resignarme.
—Ella va a ser muy dichosa, pues realiza todas sus aspiraciones al casarse con el hombre que supo hacerse dueño de su corazón.
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