Roberto el pirata o el nieto del diablo
Roberto el pirata o el nieto del diablo ¿Quién le habÃa conducido allÃ, no pudiendo el haberse arrastrado tan larga distancia?
El moro tuvo compasión al ver que vivÃa; le tomó por un soldado español de los que habÃan peleado por la mañana, y le metió en el barco con ánimo de dejarle en Ceuta, como asà lo verificó, entregándosele a una vieja, que habÃa sido algo mora en algún tiempo, y que a la sazón, casada con un portugués, no era mora ni cristiana...
Dejóla algunos cequÃes para que le atendiese, sin que hubiera que alabar mucho su acción ni tenerla por tan desinteresada, puesto que el moro empezó por quedarse, para recuerdo sin duda, con una sortija que llevaba el rey.
Allà permaneció un mes curándose de sus heridas, qué no le proporcionaron tan acerbos dolores como las de su alma.
Estaba en su casa. Ceuta pertenecÃa entonces a la corona de Portugal.
No tenÃa más que haber hecho llamar al gobernador y descubrirse a él para haber abandonado aquella miserable casa y ocupar el rango que le correspondÃa.
Don Sebastián se estremeció a esta idea.
¿Qué era él para los portugueses, pana su pueblo, para sus hijos?