Roberto el pirata o el nieto del diablo
Roberto el pirata o el nieto del diablo Aquella mañana había recibido fray Miguel» de manos de un desconocido con quien cambió algunas señas, un pliego fechado en Lisboa, que decía así:
«La noticia de que el olmo puede dar peras ha producido aquí un indescriptible efecto, como os dije en mi anterior.
El pueblo, amante de la fruta, admitió la especie enseguida; la nobleza, algo más recelosa, vacila aún.
Le parece la bebida demasiado fuerte, y no quiere embriagarse.
Sin embargo, he persuadido a algunos que le conocieron y trataron, contándoles la leyenda de su desaparición, y la admiten en todas sus partes.
Pero quieren verle, como última prueba.
Después, ellos mismos se encargarán de prepararlo todo, y nosotros no tendremos absolutamente nada que hacer.
»Se prepara una comisión que irá en secreto a ésa, para entenderse con vos y con él.
«Ya veis si conviene que esté preparado para no cometer una torpeza, que pudiera perderlo todo.
«No hay día seguro; obrad en consecuencia.
Vuestro, B.»
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