Cartas a Felice
Cartas a Felice Os hemos transmitido nuestro pésame por telegrama, pero en el fondo de mi corazón siento la necesidad de expresaros también por carta nuestro más hondo sentimiento por la amarga pérdida que habéis sufrido[187]. Las palabras resultan demasiado débiles para describiros nuestro dolor al recibir la triste noticia. Sé que sería un esfuerzo baldío el querer consolaros, solo el tiempo podrá mitigar vuestro dolor. Tú, mi bondadosa y querida Anna, es preciso que procures preservarte para tus hijos, pues si se reflexiona bien, lo peor no es la muerte, sobre todo si muere uno como tu querido marido, sin agonía; en estos días tan duros para vosotros esto ha de constituir un consuelo.
Probablemente la culpa de este fallecimiento habrá también que achacársela en gran medida a la guerra, pues las grandes emociones cotidianas no se quedan en la ropa.