Diarios & Carta al padre
Diarios & Carta al padre Dice que es un buen recitador, antes no era ni con mucho tan buen recitador como ahora, ahora sabe ya imitar a Kainz tan bien que nadie los distingue[294]. Se dirá que simplemente lo imita, pero él pone también muchas cosas de su parte. Es cierto que es bajo de estatura, pero tiene buena mÃmica, memoria, buena presencia, todo, todo. En la época en que hizo el servicio militar, allá en Milowitz, él recitaba en el campamento, uno de sus camaradas cantaba, realmente se divirtieron mucho. Fue una buena época. Dehmel es el autor al que más le gusta recitar[295], por ejemplo el poema apasionado y frÃvolo de la novia que se imagina su noche de bodas; cuando recita poesÃas como esa causa una enorme impresión, sobre todo en las chicas, bueno, pero eso es natural. Tiene un Dehmel preciosamente encuadernado, asÃ, en cuero rojo. (Lo describe bajando las manos.) Claro que lo que importa no es la encuadernación. También le gusta mucho recitar a Rideamus[296]. No, no se contradicen en absoluto entre sÃ, pues ya se encarga él de intercalar cualquier cosa entre los dos, en el intervalo dice lo que se le ocurre, se burla del público. En su programa está además Prometheus[297]. Ahà no le tiene miedo a nadie, ni siquiera a Moissi[298]; Moissi bebe, él, no. Finalmente, también le gusta mucho recitar a Swet Marten[299]; un nuevo escritor escandinavo. Muy bueno. Epigramas y sentencias breves y cosas asÃ. Especialmente los que se refieren a Napoleón son excelentes, pero también lo son todos los demás, que se refieren asimismo a grandes hombres. No, de estas cosas no sabe recitar todavÃa ninguna, aún no las ha ensayado, ni siquiera las ha leÃdo, sólo su tÃa le ha leÃdo últimamente algunas cosas y a él le han gustado mucho.