Diarios & Carta al padre

Diarios & Carta al padre

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Sueño reciente: Yo atravesaba Berlín con mi padre en el tranvía eléctrico. El elemento característico de la gran ciudad estaba representado por innumerables barreras que se alzaban a intervalos regulares, pintadas de dos colores y alisadas en la punta, que era roma. Aparte de eso, todo estaba casi desierto, pero era grande la aglomeración de esas barreras. Llegábamos delante de un portal, nos apeábamos sin sentirlo, atravesábamos el portal. Detrás del portal se alzaba una pared muy empinada que mi padre subía casi danzando, las piernas le volaban, tan ligero se sentía. Con toda seguridad había también cierta desconsideración en el hecho de que no me ayudase en absoluto, pues yo iba subiendo con mucho esfuerzo, a cuatro patas, resbalando a menudo hacia abajo, como si la pared se hubiera vuelto más empinada debajo de mí. Además, resultaba penoso que estuviera cubierta de excrementos humanos, de forma que se me quedaban colgando copos de ellos, sobre todo en el pecho. Yo los miraba inclinando la cara y pasaba la mano sobre ellos. Cuando finalmente llegaba arriba, mi padre, que salía del interior de un edificio, se me echaba al cuello y me besaba y me apretaba contra sí. Llevaba puesta una levita cerrada que yo recordaba bien, pasada de moda, corta, acolchada por dentro como un sofá. «¡Este Dr. Von Leyden[333]! Es realmente un hombre excelente», exclamaba una y otra vez. Pero no lo había visitado en cuanto médico, sino sólo en cuanto hombre digno de conocer. Yo tenía un poco de miedo de tener que entrar también a visitarlo, pero no me lo pidió. Detrás de mí, a la izquierda, en una habitación prácticamente rodeada de paredes todas de vidrio, veía sentado a un hombre que me daba la espalda. Resultaba que aquel hombre era el secretario del profesor, que en realidad mi padre únicamente había hablado con él y no con el profesor mismo, pero que de alguna forma, a través del secretario, había llegado a conocer concretamente los méritos del profesor, de suerte que en todos los aspectos estaba autorizado a dar un juicio sobre el profesor, igual que si hubiese hablado personalmente con él.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker