Diarios & Carta al padre
Diarios & Carta al padre Un noble, llamado Von Griesenau, tenía un cochero, Josef, al que ningún otro patrón habría podido soportar. Josef vivía en un cuarto de la planta baja, cerca de la portería, pues a causa de su gordura y de su asma era incapaz de subir escaleras. Su única ocupación era la de hacer de cochero, y sólo lo empleaban para eso en ocasiones especiales, como, por ejemplo, para honrar a un invitado; por lo demás se pasaba días enteros, semanas enteras, acostado en una tumbona próxima a la ventana, y con sus ojos diminutos, profundamente hundidos en la grasa y que parpardeaban con asombrosa rapidez, miraba por la ventana a los árboles, que
_______
El cochero Josef estaba acostado en su tumbona, sólo se incorporaba para tomar de una mesita una rebanada de pan con mantequilla y arenque, volvía a acostarse y miraba fijamente alrededor mientras masticaba. Le costaba esfuerzo aspirar aire por los grandes y redondos agujeros de su nariz, a veces tenía que dejar de masticar y abrir la boca para aspirar suficiente aire, su gran barriga temblaba ininterrumpidamente bajo las numerosas arrugas de su delgado traje azul oscuro.