Diarios & Carta al padre
Diarios & Carta al padre Anzenbacher es incapaz de calmarse. A pesar de que confÃa en mà y a pesar de que quiere que lo aconseje, durante nuestras conversaciones me entero de los peores detalles sólo de pasada, cosa que hace que yo tenga siempre que reprimir lo más posible mi asombro repentino, no sin abrigar el sentimiento de que él habrá de percibir como frialdad por mi parte o como un gran deseo mÃo de calmarlo mi indiferencia con respecto a las cosas horribles que me comunica. De la historia del beso me enteré en las etapas siguientes, a veces separadas entre sà por varias semanas: Un profesor la ha besado — ella estaba en el cuarto de él — él la ha besado varias veces — ella estaba habitualmente en el cuarto de él porque estaba haciendo una labor para la madre de Anzenbacher y la lámpara del profesor era buena — ella se ha dejado besar pasivamente — él le ha hecho ya anteriormente una declaración de amor — no obstante, ella sigue saliendo de paseo con él — querÃa hacerle al profesor un regalo de Navidad, una vez ella escribió: Me ha pasado algo desagradable, pero de eso no ha quedado nada.