Diarios & Carta al padre
Diarios & Carta al padre VII Nos apeamos en Stresa, con ello el viaje gana por primera vez una buena visión retrospectiva y perspectiva de futuro, se ha hecho mayor y por eso lo cogemos por la cintura — nunca he visto a las personas tan pequeñas como en la GalerÃa[824] - Max asegura que la GalerÃa no es más alta de lo que suelen ser muchas casas en el exterior, lo niego con una excusa que he olvidado, de hecho siempre saldré en defensa de esa GalerÃa. — No tiene casi ningún adorno superfluo, no distrae la mirada, por eso y también por su altura parece corta, pero eso tampoco la perjudica — forma una cruz por la que el aire circula libremente — desde el tejado de la catedral la gente parece más grande que en la GalerÃa — la GalerÃa me consuela por completo de no haber visto ruinas romanas - Rótulo transparente en el fondo del vestÃbulo por encima del burdel: «Al vero Eden». Mucho movimiento de entrada y salida de la calle, la mayorÃa individuos solos. Gente que va y viene en las callejas estrechas de los alrededores. Están limpias, pese a su estrechez algunas tienen acera, en una ocasión vemos desde una calleja estrecha a una mujer apoyada en la reja de la ventana en el último piso de una casa en otra calle que dobla en ángulo recto. — Por entonces yo estaba resuelto a todo y como siempre que estoy de ese humor sentÃa mi cuerpo más pesado. — Las chicas hablaban francés como auténticas vÃrgenes. — La cerveza milanesa huele a cerveza y sabe a vino. — Max sólo se arrepiente de lo que escribe mientras escribe, luego nunca