El Proceso
El Proceso Leni contempló con orgullo cómo K abría y cerraba asombrado los dos dedos hasta que, finalmente, los besó ligeramente y los soltó.
¡Oh! exclamó ella en seguida. ¡Me ha besado!
Ayudándose con las rodillas, trepó por el cuerpo de K con la boca abierta; K la miró consternado, ahora que estaba tan cerca notó que s pedía un olor amargo y excitante, como a pimienta; atrajo su cabeza, se inclinó sobre ella y la mordió y besó en el cuello, luego mordió su pelo.
La ha sustituido por mí exclamaba ella, ve, ¡la ha sustituido por mí!
Sus rodillas resbalaron y cayó hasta casi tocar la alfombra lanzando un pequeño grito. K la abrazó para sujetarla, pero ella lo atrajo.
Ahora me perteneces[29] dijo ella.
Aquí tienes la llave de la casa, ven cuando quieras fueron sus últimas palabras y un beso al azar le alcanzó en la espalda mientras se legar Cuando salió de la casa comprobó que caía una fina lluvia, quería llegar a la mitad de la calle para poder ver a Leni en la ventana, pero de un automóvil, que esperaba cerca de la casa, y que K no había advertido, salió el tío, le cogió del brazo y le empujó contra la puerta de la rasa, como si quisiera apuntalarle contra ella.