El Proceso
El Proceso La absolución aparente y la prórroga indefinida dijo el pintor. Usted elige. Ambas se pueden lograr con mi ayuda, naturalmente no sin esfuerzo, la diferencia en este sentido radica en que la absolución aparente requiere un esfuerzo intermitente y concentrado, mientras que la prórroga, uno más débil, pero continuado. Bien, comencemos por la absolución aparente. Si eligiese ésta, escribiré en un papel una confirmación de su inocencia. El texto para una confirmación asà lo he heredado de mi padre y resulta irrefutable. Con esa confirmación hago una ronda con los jueces que conozco. Por ejemplo, comienzo hoy por la noche con el juez al que estoy pintando, cuando venga a la sesión. Le presento la confirmación, le aclaro que usted es inocente y me hago garante de su inocencia. Pero no se trata de una garantÃa superficial o ficticia, sino real y vinculante.
En la mirada del pintor habÃa un aire de reproche por el hecho de que K le cargase con esa responsabilidad.
SerÃa muy amable de su parte dijo K. ¿Y el juez, en el caso de que le creyera, tampoco me absolverÃa realmente?