La metamorfosis y otros relatos
La metamorfosis y otros relatos Apartar la colcha era cosa fácil. Le bastarÃa con arquearse un poco y la colcha caerÃa por sà sola. Pero la dificultad estaba en la extraordinaria anchura de Gregorio. Para incorporarse, podÃa haberse apoyado en brazos y manos; pero, en su lugar, tenÃa ahora innumerables patas en constante agitación y le era imposible controlarlas. Y el caso es que querÃa incorporarse. Se estiraba; lograba por fin dominar una de sus patas; pero, mientras tanto, las demás proseguÃan su anárquica y penosa agitación.
«No es bueno haraganear en la cama», pensó Gregorio.