La Metamorfosis
La Metamorfosis Primero intentó sacar la parte inferior del cuerpo. Pero dicha parte inferior —que no habÃa visto todavÃa y que, por tanto, no podÃa imaginar con exactitud— resultó sumamente difÃcil de mover. Inició la operación muy lentamente. Hizo acopio de energÃas y se arrastró hacia delante. Pero calculó mal la dirección, se dio un fuerte golpe contra los pies de la cama, y el dolor subsiguiente le reveló que la parte inferior de su cuerpo era quizás, en su nuevo estado, la más sensible. Intentó, pues, sacar la parte superior, y volvió cuidadosamente la cabeza hacia el borde del lecho. Hizo esto sin problemas y, a pesar de su anchura y su peso, el cuerpo siguió por fin, lentamente, el movimiento iniciado por la cabeza. Pero entonces tuvo miedo de continuar avanzando de aquella forma, porque, si se dejaba caer asÃ, sin duda se harÃa daño en la cabeza; y ahora menos que nunca querÃa Gregorio perder el sentido. PreferÃa quedarse en la cama.