Un Artista del hambre
Un Artista del hambre El mundo exterior de Kafka, es el espectador que satisface su malestar sólo con el hecho de ver a un hombre-bestia. A un hombre cuyo delicado tormento es la mueca para que el público, debido a su esnobismo o no, padezca con el personaje de ficción, en algún momento alter ego de Kafka, «es como una persona desnuda en medio de la gente vestida».
