Un médico rural
Un médico rural SE ha comprobado que el asesinato tuvo lugar de la siguiente manera:
Schmar, el asesino, se apostó alrededor de las nueve de la noche —una noche de luna— en la intersección de la calle donde se encuentra el escritorio de Wese, la vÃctima, y la calle donde ésta vivÃa.
El aire de la noche era frÃo y penetrante. Pero Schmar sólo vestÃa un delgado traje azul; además, tenÃa la chaqueta desabotonada. No sentÃa frÃo; por otra parte, estaba todo el tiempo en movimiento. Su mano no soltaba el arma del crimen, mitad bayoneta y mitad cuchillo de cocina, completamente desnuda. Miraba el cuchillo a la luz de la luna; la hoja resplandecÃa; pero no bastante para Schmar; la golpeó contra las piedras del pavimento, hasta sacar chispas; quizá se arrepintió de ese impulso, y para reparar el daño, la pasó como el arco de un violÃn contra la suela de su zapato, sosteniéndose sobre una sola pierna, inclinado hacia adelante, escuchando al mismo tiempo el sonido del cuchillo contra el zapato, y el silencio de la fatÃdica callejuela.
¿Por qué permitió todo esto el particular Pallas, que a poca distancia de allà lo contemplaba todo desde su ventana del segundo piso?
Misterios de la naturaleza humana. Con el cuello alzado, el vasto cuerpo envuelto en la bata, meneando la cabeza, miraba hacia abajo.
