Correspondencia
Correspondencia 12 de junio de 1762
Apreciado amigo:
¿Se maravilla usted de que me atreva a escribirle como al gran filósofo que es? Ayer creí que iba a encontrarlo en mi jardín, pero ya que mi amiga recorrió conmigo sigilosamente todas las avenidas y no encontramos a nuestro amigo bajo ese círculo celeste, me dediqué a terminar una cinta de espada, que le dedico. Reclamo su compañía para mañana a primera hora de la tarde. —Sí, sí, iré. —te oigo decir—; bien, le esperamos, daré cuerda a mi reloj; excúseme este recuerdo. Mi amiga y yo le enviamos un beso de simpatía personal. Seguro que el aire será el mismo en Kneiphoff [barrio de Kant], y que nuestro beso no perderá su fuerza simpatética. Que sea feliz y le vaya bien
SEÑORA DE JACOBI
Königsberg, 28 de junio de 1763
Ilustrísimo y doctísimo profesor, muy honorable señor;