Correspondencia
Correspondencia IMMANUEL KANT
P. S. Le ruego encarecidamente me envíe de nuevo esta carta en su contestación. Pues si acepta la petición, podría aparecer en el suplemento del Diario de Königsberg, si a usted le parece bien; y al final de la suya, presentaría yo de nuevo ésta.
Königsberg, 4 de agosto de 1778
Honorable amigo:
Si yo fuera capaz de reunir aquí todos los elogios que sólo la más grande adulación puede inventar, sólo expresarían el sentimiento verdadero y leal de mi corazón. Usted es la última áncora donde puede sostenerse hoy día la esperanza toda de quienes comulgan en un asunto cuya sola idea colma el corazón. La perseverancia para ejecutar con tantos impedimentos un plan tan grande, le hace acreedor a la admiración y agradecimiento de todo aquél que comprende lo que significa ser hombre en su total determinación; y aunque sólo un refinado concepto del honor le empujara a sacrificar todas las comodidades de la vida en favor del bien público, no habría en parte alguna medio más certero de legar su nombre a la gratitud de futuras generaciones, que la ocupación a la que usted se consagra, la cual —tal como yo y otros conmigo, esperamos— alcanzará con seguridad su fin (si el cielo le conserva con salud).