Correspondencia
Correspondencia Perdone, queridÃsimo y honorable, si le he robado una media horita con mis habladurÃas; para mà es un placer indescriptible conversar, aunque sólo sea por escrito, con un hombre que posee todo mi corazón y a quien quiero más que a nada. Nunca pienso sin la más intensa emoción en la felicidad que gocé viviendo a su lado, y constantemente vuelvo a ese pasado en mi memoria; y ¡si le pudiera decir sólo una vez y totalmente lo que siento por usted y de qué modo sé valorar lo que le debo! A su digno y venerable amigo el Prof. Krause, mi más cálido saludo. DÃgale que estaré orgulloso, si me regala su respeto y amistad. Me encomiendo a su afecto y bondad; soy inconmoviblemente su sincero admirador
J. G. C. KIESEWETTER
P. S. Siguen las pruebas de imprenta de la CrÃtica de la razón práctica, 17 de noviembre. El canciller von Hoffmann, con quien he hablado recientemente, le envÃa su saludo.
Königsberg, entre el 6 y el 22 de marzo de 1790