Correspondencia
Correspondencia El artificio habitual para dar a su ignorancia el toque científico consiste en que el visionario pregunta: ¿Entendéis la verdadera causa de la fuerza magnética?, o ¿conocéis la materia que provoca en los fenómenos eléctricos efectos tan maravillosos? Entonces cree que sobre una cosa, de cuya constitución interna el más grande investigador de la naturaleza en su opinión sabe tan poco como él, cree, repito, que tiene todo el derecho también él a meter baza hablando acerca de sus efectos. Pero el investigador hace valer sólo los efectos que puede poner a la vista mediante el experimento, en la medida en que somete plenamente a su dominio al objeto; mientras que él [el visionario] arrambla con efectos que tanto el observador como la persona observada podrían sacar totalmente de su imaginación, y que obviamente no se dejan someter a ningún auténtico experimento.