Crítica de la Razón Práctica
Crítica de la Razón Práctica 1762 Herder asiste a sus clases, de las que diría lo siguiente: «Tuve la suerte de tener como profesor a un gran filósofo al que considero un auténtico maestro de la humanidad; sus alumnos no recibían otra consigna salvo la de pensar por cuenta propia». Kant publica ha falsa sutileza de las cuatro figuras del silogismo [trad, de Roberto Torretti; en la revista Diálogos de Puerto Rico (1978) pp. 7-22], Llegan a Kónigsberg Del contrato social —condenado a la hoguera en París— y el Emilio, o De la educación de Rousseau, ese «Newton del mundo moral» cuya incidencia en el pensamiento kantiano había de imprimir un giro ético a sus inquietudes.
1763 Aparecen El único argumento posible para demostrar la existencia de Dios [trad, de José María Quintana Cabanas; PPU, Barcelona, 1989] y el Ensayo para introducir el concepto de magnitudes negativas en la sabiduría del universo [trad, de Atilano Domínguez; en Opúsculos de filosofía natural, Alianza Editorial, Madrid, 1992],