CrÃtica de la Razón Práctica
CrÃtica de la Razón Práctica Esta obra debe limitarse a mostrar que hay algo asà como una razón pura práctica y con ese propósito critica toda su capacidad práctica. Una vez logrado ese objetivo, no precisa entonces criticar la pureza de tal capacidad, para ver si con ella la razón no pretende saltar por encima de sà misma (tal como sucede con la especulativa). Pues el hecho mismo de que en cuanto razón pura sea efectivamente práctica, viene a demostrar por sà solo tanto su realidad como la de sus conceptos y torna estéril el ponerse a sutilizar en contra de su posibilidad. I Con esa capacidad también se constata ahora como[A 4] algo indiscutible la libertad transcendental, tomada por cierto en aquel sentido absoluto que requerÃa la razón especulativa al hacer uso del concepto de causalidad, para zafarse de aquella antinomia donde inevitablemente se interna cuando quiere pensar en la serie del enlace causal lo incondicionado, un concepto que sin embargo dicha razón sólo podÃa establecer de un modo problemático en cuanto no resulta imposible de pensar, sin asegurarle su realidad objetiva, sino tan sólo para no verse esencialmente impugnada y precipitada en la sima del escepticismo merced a la presunta imposibilidad de algo cuya validez tiene que preservar, toda vez que cuando menos es pensable.