Crítica de la razón pura
Crítica de la razón pura [35] Los alemanes son los únicos que emplean ahora la palabra estética, para designar, por medio de ella, la que otros llaman crítica del gusto. Fúndase esta denominación en una esperanza fallida, que el excelente analítico Baumgarten concibió: la de traer el juicio crítico sobre la belleza a principios racionales y elevar a ciencia las reglas del mismo. Mas el empeño es vano, pues las citadas reglas o criterios son, en sus [principales]* fuentes meramente empíricos y no pueden servir nunca, por lo tanto, de leyes a priori [determinadas]*, según las cuales tuviera que regirse nuestro juicio de gusto; más bien constituye éste la piedra de toque propia para la exactitud de aquellas. Por eso es de aconsejar [o bien]* dejar de nuevo caer esa denominación y reservarla para aquella doctrina, que es una verdadera ciencia (con lo cual nos acercaríamos más al lenguaje y al sentido de los antiguos, entre los cuales era muy famosa la división del conocimiento en), [o bien compartir la denominación con la filosofía especulativa y tomar la estética parte en sentido transcendental, parte en sentido psicológico]*.
*Las palabras entre [ ] fueron añadidas en la 2ª. edición. (N. del T.) <<
[36] Este subtítulo no existe en la 1ª. edición. (Nota del T.) <<
[37] La primera edición dice: «…vamos a considerar primero el espacio.» (N. del T.) <<