Historia natural y teoria general del cielo
Historia natural y teoria general del cielo «Descartes[9] ha razonado más como filósofo que como audaz hombre de ciencia… Admite una creación divina. Dios, al comienzo, habría creado de la nada una cierta cantidad de materia a la cual comunicó una cantidad determinada de movimiento. Esta materia que llena todo el espacio se mueve bajo la influencia del impulso inicial, según curvas cerradas; forma así torbellinos. En cada torbellino la materia termina por presentarse bajo tres formas: la materia más grosera (tercer elemento), constituye los planetas y los cometas; partes más finas, redondeadas por el frotamiento, forman los fluidos y los cielos en rotación perpetua (segundo elemento); en fin, las partes más finas, remanentes de las partículas más gruesas, permanecen en el centro de los torbellinos, formando las estrellas y el sol. Primitivamente habría habido un torbellino solar y un torbellino para cada planeta. Ciertas irregularidades habrían llevado a los torbellinos planetarios a fijarse en el sistema solar. Los satélites provendrían de la misma manera de pequeños torbellinos captados por los torbellinos planetarios. En fin, los cometas, muy pesados, errarían de torbellino en torbellino».
Con materia y movimiento Descartes construye un mundo; Kant es aún más ambicioso:
«Dadme sólo la materia y os construiré con ella un mundo», considerando que el movimiento es una consecuencia natural de las propiedades de la materia.