Historia natural y teoria general del cielo
Historia natural y teoria general del cielo Mas veamos cómo estos argumentos, considerados peligrosos en manos de los adversarios, son más bien armas poderosas para refutarlos. Rigiéndose según sus leyes más generales, la materia produce por medio de su actitud natural o, para decirlo así, de una ciega mecánica, consecuencias decorosas que parecen ser el designio de una suprema sabiduría. El aire, el agua y el calor, considerados como obrando por sí solos, producen vientos y nubes, lluvias y ríos que humedecen los países, y todas las demás consecuencias sin las cuales la naturaleza tendría que permanecer triste, yerma y estéril. Pero estas consecuencias no las producen ocasionalmente o al azar, de modo que también podrían tener un resultado desfavorable, sino se ve que por sus leyes naturales están obligados a no obrar de otra manera que la indicada. ¿Qué ha de pensarse de esta coincidencia? ¿Cómo sería posible que cosas de diferentes naturaleza, reunidas entre sí, traten de producir coincidencias y hermosuras tan excelentes, y hasta en favor de objetos que se hallan en cierto sentido fuera de la órbita de la materia muerta, es decir de hombres y animales, si ellas no reconociesen un origen común, a saber una razón infinita en la cual se hallan proyectadas en su muta relación las propiedades esenciales de todas las cosas? Si sus naturalezas fuesen necesarias para su propia e independiente existencia, ¿no sería una sorprendente contingencia, o más bien una imposibilidad, que concordasen en sus tendencias naturales de una manera tan exacta como hubiera podido reunirías una elección deliberada y prudente?