La Religion dentro de los limites de la mera Razon
La Religion dentro de los limites de la mera Razon En todos los modos de creencia que se relacionan con la Religión la investigación tropieza inevitablemente, detrás de la calidad interna de los mismos, con un misterio, esto es: con algo santo que ciertamente puede ser conocido por cada uno, pero no públicamente profesado, esto es: universalmente comunicado.—En cuanto es algo santo ha de ser un objeto moral, por lo tanto un objeto de la Razón, y poder ser reconocido interiormente de modo suficiente para el uso práctico, pero en cuanto es algo secreto no de modo suficiente para el uso teorético; pues entonces habrÃa de ser también comunicable a cualquiera y por lo tanto también habrÃa de poder ser profesado externamente y públicamente.
La creencia en algo que, sin embargo, debemos a la vez considerar como misterio santo puede ser tenida por una fe divinamente inspirada o por una fe racional pura. Si no somos apremiados por la mayor necesidad a aceptar lo primero, tomaremos como máxima atenernos a lo segundo.—Sentimientos no son conocimientos y por lo tanto no significan tampoco ningún misterio, y puesto que el misterio hace referencia a la Razón pero no puede ser universalmente comunicado, cada uno tendrá, pues, que buscarlo (si en algún caso existe) solamente en su propia Razón.
