La Religion dentro de los limites de la mera Razon
La Religion dentro de los limites de la mera Razon Que para llegar a ser un hombre moralmente bueno no es bastante dejar que simplemente se desarrolle sin impedimentos el germen del bien que reside en nuestra especie, sino que también hay que combatir una causa del mal que se encuentra en nosotros y opera en contra, lo han dado a conocer, entre todos los moralistas antiguos, en particular los estoicos mediante su lema virtud, palabra que (tanto en griego como en latÃn) significa denuedo y valentÃa y, por lo tanto, supone un enemigo. A este respecto virtud es un nombre magnÃfico y no puede dañarle el hecho de que con frecuencia jactanciosamente se abuse y se haga mofa de él (como más recientemente ocurre con la palabra Ilustración).—Pues exhortar al denuedo es ya a medias tanto como infundirlo; por el contrario, el modo de pensar perezoso, pusilánime, que por completo desconfÃa de sà mismo y aguarda una ayuda externa (en Moral y Religión) relaja todas las fuerzas del hombre y lo hace indigno de esa ayuda incluso.
