Pedagogía
Pedagogía La moral kantiana tiene su fundamento último en la teoría del conocimiento, en la Crítica de la razón pura. Kant fue un testigo descontento de la arremetida contra la metafísica que comienza con Locke y terminaba, por entonces con Hume. «Parece casi digno de risa», escribe, «que, mientras todas las ciencias progresan incesantemente, la que se tiene por la sabiduría misma, cuyo oráculo todos los hombres consultan, dé vueltas siempre en la misma dirección, sin poder avanzar un paso.»[2] El problema que él se plantea es cómo hacer posible la metafísica como ciencia, y a esta cuestión pretende responder toda su obra del periodo crítico (desde 1769, desde la disertación De mundi sensibilis atque intelligibilis forma et principii, hasta su muerte, periodo al que pertenecen las tres Críticas, los Prolegómenos a toda metafísica futura que quiera presentarse como ciencia, los Fundamentos de la metafísica de las costumbres, La religión dentro de los límites de la mera razón, la Metafísica de las costumbres, Por la paz perpetua, sus escritos sobre el derecho, etc., y, en fin, la Pedagogía).
