Pedagogía
Pedagogía Hay algo en nuestra alma que hace interesarnos: a) por nosotros mismos; b) por aquéllos entre quienes hemos crecido, y c) por el bien del mundo. Se ha de hacer familiares a los niños estos intereses y templar en ellos sus almas. Han de alegrarse por el bien general, aun cuando no sea el provecho de su patria ni el suyo propio.
Que pongan escaso valor en el goce de los placeres de la vida. El temor infantil ante la muerte cesará de este modo.
Se ha de mostrar al adolescente que el placer no proporciona lo que a la vista promete.
Y, por último, la necesidad de una liquidación diaria consigo mismo, para que pueda al final de la vida hacer un cálculo de su valor.