Reflexiones sobre filosofia moral
Reflexiones sobre filosofia moral La primera y la más importante aclaración que el hombre se hace a sà mismo es que está por naturaleza determinado a ser el creador de su felicidad e incluso de aquellas inclinaciones y habilidades propias que hacen posible esa felicidad. De esto concluye que no tiene que ordenar sus acciones de acuerdo con los instintos, sino más bien de acuerdo con conceptos que él se hace de su felicidad; que la mayor preocupación es aquella que él tiene de sà mismo: o bien de hacer equivocadamente su concepto, o bien de dejarse alejar de él mediante la sensibilidad animal, sobre todo por una inclinación a actuar habitualmente en contra de sus (estos) conceptos. Él se considera, por lo tanto, en cuanto ser que actúa libremente e incluso de acuerdo con esta independencia y autocontrol, el objeto más selecto, con la finalidad de que los apetitos coincidan entre ellos y con su concepto de felicidad, pero no con los instintos, y de esta forma el comportamiento debido de un ser racional es de acuerdo con la libertad. En primer lugar, se tendrán que establecer sus acciones de acuerdo con la finalidad universal de la humanidad en su propia persona y, por lo tanto, de acuerdo con conceptos y no con instintos, con la finalidad de hacerlos coincidir entre ellos, porque ellos coinciden con la universalidad, a saber, con la naturaleza. No es, por lo tanto, el egoÃsmo empÃrico el que debe ser el motivo de un ser racional, puesto que éste va de lo particular al lodo, sino el racional, el cual toma de lo universal, y a través de ello mismo, la regla para lo singular. Justamente 273de esta manera él se protege de que su felicidad dependa (de) la libertad de otros seres racionales, II: y cuando alguien se tiene simplemente a sà mismo como objeto, no puede estar de acuerdo con el amor a si mismo esto de que su propia felicidad surja de conceptos y de que ésta sea restringida mediante las condiciones en la medida en que él es autor de la felicidad universal o, al menos, los otros, en tanto que autores, no se contraponen a la suya.