Reflexiones sobre filosofia moral
Reflexiones sobre filosofia moral Como traductor, uno de los problemas con los que hay que enfrentarse constantemente es que en muchas ocasiones, para verter a nuestro idioma aquellos conceptos que en alemán remiten a una multiplicidad de términos con sus correspondientes matices, sólo contamos con una sola expresión. Éste es el caso, por ejemplo, de los adjetivos übel, böse, böshaft, schlecht y schlimm que, en principio, podrían traducirse todos por «malo», pero que, evidentemente, no lo significan en el mismo sentido —Kant incluso juega con estos matices[2]—. Para efectos de la traducción se ha decidido intentar conservar al menos una diferencia entre böse y el resto de los términos, en tanto que éste tiene claramente un matiz moral del que los otros carecen. Se reservará para böse el término «malvado», böshaft se traducirá como «malicioso» y el resto indistintamente como «malo».
