La Selección
La Selección El palacio nunca volvió a ser el mismo después del ataque. Aunque los escombros fueron limpiados y las paredes reparadas, un aire de incertidumbre se cernÃa sobre todos. Cada rincón parecÃa susurrar advertencias, y cada mirada estaba cargada de secretos. Pero para America, la mayor transformación estaba dentro de ella misma. Ya no era la chica que habÃa llegado allà obligada. Ahora sabÃa que debÃa luchar, no solo por sà misma, sino por algo más grande.
Maxon estaba cambiando también. Su fachada de prÃncipe impecable habÃa sido reemplazada por una seriedad que lo hacÃa parecer mayor. Las conversaciones que antes eran fugaces y formales ahora eran más profundas, más humanas. Una tarde, mientras caminaban por los jardines parcialmente restaurados, él se detuvo de repente.
—He tomado una decisión, America —dijo, con una voz que llevaba tanto peso como las paredes del palacio.
Ella lo miró, su corazón acelerándose. —¿Qué tipo de decisión?
Él suspiró, como si estuviera cargando con el peso del mundo. —Quiero que seas tú. Quiero que seas quien me acompañe en esto… quien me ayude a cambiar lo que está mal.
