Apuntes sobre la Filosofia de la Revelacion de F. W. J. Schelling
Apuntes sobre la Filosofia de la Revelacion de F. W. J. Schelling Podría llamarse a la filosofía επιστημη του οντος [ciencia del ente], una designación muy acertada al menos en la medida en que anticipa el desarrollo posterior. En tal caso, la cuestión sería, con respecto a | 306 la duplicidad anteriormente mencionada, si la filosofía se ocupa de las dos formas de ser y, si así fuese, si lo haría en una [sola] ciencia; o [si se ocupa de] sólo una. Podría decirse: cuando conozco algo, lo conozco también como un ente; cuando conozco una planta, la conozco como un ente. Sobre esto, objeciones al estilo kantiano, que el ser es un accidente. Pero si se tratase de algo que no estuviese supeditado a la accidentalidad, sino a la necesidad, habría que responder que es sólo una cuestión de contenido, no de ser. También en la lógica el movimiento tiene lugar no in Bezug auf quodditas [en relación a la quodditas] sino auf quidditas [a la quidditas].[135] En consecuencia, la filosofía resultaría una doctrina bien de la esencia, como se acostumbraba a decir, bien de la existencia, como otros pensadores más recientes dijeron. Lo existente podría conocerse en la experiencia, y de este modo no se vería ninguna necesidad de las laboriosas y no obstante superfluas superaciones de la filosofía. Pero habría algo que no se podría experimentar. Esto tendría que estar pues en la razón. Pero para descubrirlo, tendría que desarrollarse todo el contenido de la razón y por lo tanto empezarse con lo inmediato. ¿Cuál es el contenido inmediato de la razón? La razón es la potencia infinita del conocimiento. Como tal, parece no tener contenido ninguno; y no obstante tiene un contenido, pero por otra parte este es sin su Zuthun [intervención]; su «contenido eingeborene [innato] a priori». Esta es la potencia infinita del ser. Pero toda filosofía es acción, es actividad, se ocupa de sí misma, es pensamiento, pensamiento filosófico. En ese contenido, el pensamiento descubre su naturaleza movediza. En este sentido, el ser podría recordar el viejo ens omnimode indeterminatum [ser enteramente indefinido] escolástico; un no existente; no este o aquel existente, sino lo existente en general. Pero el ser no es sólo aptitudo ad existendum [capacidad de existir]; el ens escolástico está totalmente muerto, es sólo una paráfrasis nominal. En Wolff, el ens se convirtió en non repugnantia ad existendum [no oposición al existir], pero nuestro Seyn [ser] es el mismo concepto infinito de ser, ist das ihr Natur in den Begriff Uebergehen [en su naturaleza está pasar al concepto]. Y no obstante, no es realmente de Uebergehen [pasar, traspasar] de lo que aquí se trata. La potencia de ser, Seynkönnen, pasa por tanto al Seyn y con ello al pensamiento, pero todo el movimiento es en dirección de la quidditas, no de la quodditas, y esta realidad es en otro sentido simple posibilidad.[*] La potencia del Seyn es la fuente del Seyn. Pero los movimientos son aquí de nuevo besondere Möglichkeiten [posibilidades particulares] dentro de esta posibilidad. Tenemos por lo tanto una ciencia a priori, una ciencia pura de la razón; si es o no filosofía, no lo sé —si bien desde luego forma parte de ella: philosophia prima, Ontologia [filosofía primera, ontología]—. Con esto se han venido ocupando desde la crítica de Kant. Pero Kant tomó la razón pura sólo en el sentido subjetivo, no como aquí es tomada como potencia infinita del conocimiento. |307 La cuestión ahora es si es filosofía pero no die Philosophie[la filosofía ], o si es die Philosophie; o si no es en absoluto filosofía. Pero antes de pasar a este análisis se hace necesario examinar el contenido de la ciencia de la razón. El contenido de esta potencia infinita del conocimiento es la potencia infinita del ser. Pero esta potencia es transición al ser. Por lo tanto la potencia está sin Seyn, pero es transición al Seyn. Si pasa al Seyn, entonces ya no es más poder, sino ausser sich [fuera de sí], se ha perdido a sí misma, es un εφισταμενον [aquello que es detenido]. No deja de ser, pero deja de ser poder ser. Pero la potencia es tener el poder ser; en consecuencia, cuando es, deja de ser y es esta ambigüedad.