Diario de un seductor
Diario de un seductor Para mà casi fue una delicia ignorar el lugar donde vive y, sin embargo, conocer un sitio donde va a menudo. Puede que de este modo se me acerque más a mi propósito. Sin que ella lo note, puedo realizar mis observaciones y, más tarde, no me será difÃcil hallar el modo de que me presenten a su familia. Pero aunque esto representara dificultades acepto las dificultades. Cuanto realizo, lo hago con amor y, por eso, también amor con AMOR.
Hoy he ido a conocer la casa en la que ella desapareció.
Vive allà una viuda con tres hijas excelentes. Por ellas puedo saberlo todo o, por lo menos, todo lo que de ella se sabe. Sin embargo, me resulta difÃcil comprender las cosas, pues esa buena gente tiene la costumbre de hablar todos al mismo tiempo.
Se llama Cordelia Wahl, es hija de un capitán de marina fallecido hace algunos años y también ha perdido a su madre. El capitán era un hombre muy duro y severo. Cordelia vive ahora con una tÃa paterna, que debe parecerse mucho al hermano fallecido, pero que, sin embargo, debe ser una mujer única.
