El concepto de la angustia
El concepto de la angustia Recuérdese aquà lo dicho en el apartado 5 acerca de las palabras de la prohibición y de la sanción. La imperfección que hay en la narración —a saber, de qué modo se le ha podido ocurrir a nadie el decirle a Adán lo que éste era absolutamente incapaz de comprender— cae por tierra con sólo pensar que el que habla es el lenguaje y, en consecuencia, es Adán mismo el que está hablando[x].
Ahora hay que retroceder un poco, pues nos hemos olvidado de la serpiente apenas mencionarla. Que conste que no soy amigo de ingeniosidades. En este sentido, Deo volente, no me cansaré nunca de hacer frente a las tentaciones de la serpiente infernal, que asà como al principio se dedicó a echar lazos a Adán y Eva, con el de curso de los tiempos se ha puesto a tentar a los escritores para que sean ingeniosos. Y dicho esto, tampoco dejaré de confesar lisa y llanamente que no me es posible enlazar ninguna de mis ideas concretas con la serpiente del relato bÃblico. Por otra parte, con lo de la serpiente está ligada una dificultad