El concepto de la angustia
El concepto de la angustia nera que el hombre mismo sea la fuente de la angustia. Sólo en este sentido ha de entenderse lo que se dice acerca de Cristo: «que se angustió hasta la muerte»; y también así se ha de entender lo que el mismo Cristo le dice a Judas: «Lo que has de hacer, hazlo pronto». Ni siquiera las terribles palabras: «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?», que a Lutero tanto le horrorizaban cada vez que predicaba sobre ellas…, ni siquiera estas palabras, repito, expresan el dolor con tanta fuerza como las anteriormente citadas. La razón es bien sencilla, ya que con las últimas palabras se designa la situación en que Cristo se encontraba, mientras que con las primeras se designa la relación a un estado todavía inexistente.