El concepto de la angustia
El concepto de la angustia guiente…, entonces, sin duda, este hombre dará otra explicación de la realidad, la ensalzará y se acordará, incluso cuando la realidad sea más aplastante, que a pesar de todo ella es muchÃsimo más ligera que lo era la posibilidad. Solamente la posibilidad puede educar de esta manera, pues la finitud y las circunstancias finitas en que se le ha señalado un puesto al individuo sean pequeñas y vulgarÃsimas o hagan época en la historia, sólo educan finitamente. En este caso siempre es posible engaitar las circunstancias, siempre se puede sacar de ellas algo distinto, andar con regateos y rebajas, mantenerse uno fuera hasta cierto punto e impedir que se aprenda absolutamente nada de las mismas. Es más, de tener que sacar alguna lección de las circunstancias, es preciso que el individuo a su vez posea en sà mismo la posibilidad y forme con sus propias manos la cosa de la que ha de aleccionarse, y esto aunque en el próximo momento tal cosa no reconozca en absoluto que él la formó, sino que lo deja desarmado del todo.