La Enfermedad Mortal
La Enfermedad Mortal Lo magistral de tales versos es el doble golpe de las últimas palabras (Ruhm y Gnade). Por el pecado, es decir desesperando del pecado, se encuentra, al mismo tiempo, a una distancia infinita de la gracia… y de sí mismo. Su yo, completamente egoísta, culmina en ambición. Helo aquí rey y, sin embargo, desesperando de su pecado y de la realidad del arrepentimiento, es decir de la gracia, acaba de perder hasta su yo; incapaz, incluso, de sostenerlo para sí mismo, está tan lejos, exactamente, de poder gozarlo en su ambición, como de coger la gracia.